Hola amigas ¿Qué tal estáis? Yo estoy muy filosófica, muy reflexiva estos días. No os asustéis, no me ha pasado nada malo. Al contrario. Simplemente, de vez en cuando, la vida da sorpresas muy agradables. El sábado pasado hice mi esperado comeback al gimnasio. Como os conté hace unas semanas, el trabajo me tiene completamente agotada, pero necesito el deporte. Así que, para motivarme y, al mismo tiempo, retomar la rutina con algo sencillo, me metí en una clase de pilates.

¡Ay, amigas, qué equivocada estaba! Es durísimo. No os podéis imaginar cuántos tirones me dieron y cuántos abdominales hicimos. Fue tan agotador que, al terminar, me acerqué a la monitora y le pregunté qué podía hacer para no estar tan torpe o apoyar bien la espalda. Su primera respuesta me dejó muerta: “Usa bolas chinas”. Ante mi cara de WTF, me explicó que, además de ser un conocido juguete sexual, las bolas chinas son ideales para fortalecer el suelo pélvico. Por eso, en este post, voy a hablaros sobre los diferentes usos que podéis darle a las bolas chinas.

BOLAS CHINAS, PLACER Y EJERCICIO DE UNA VEZ

Otras veces, cuando ha llegado a mis oídos algo impactante, he corrido a Internet para informarme, pero, en este caso, tenía a la fuente de información en frente y, bueno, una cosa llevó a la otra y terminamos comiendo. La verdad, congeniamos muy bien y, prácticamente, no hubo silencios en ningún momento. Por supuesto, gran parte de la conversación estuvo centrada en las bolas chinas y todos los beneficios que tiene asociados y que pueden dividirse en dos grupos:

-Beneficios sexuales

Sinceramente, cuando me pongo bolas chinas, tampoco es que experimente un placer inaudito. La sensación está bien, vibra un poquito y resulta muy morboso llevarlas puestas mientras paseo o hago la compra. Sin embargo, tengo comprobado que sí son una excelente herramienta para despertar y mantener el deseo sexual. Además de esta ventaja, las más importantes son:

  • Mejoran la sensibilidad, por lo que favorecen el orgasmo.
  • Aumentan la circulación sanguínea y, por tanto, incrementan sustancialmente la lubricación vaginal.
  • Permiten ser capaz de controlar la contracción y distensión de la vagina, algo vital para disfrutar mucho más de la penetración.

-Beneficios para el organismo

Como decía al principio, los abdominales me dejaron destrozada. El motivo principal fue que no los hacía de forma correcta o, más bien, que durante toda mi vida los había hecho mal. Eso es, haciendo el esfuerzo en el cuello y la espalda. Entonces, después de que la profesora diese una explicación básica de la postura adecuada, yo empecé a perderme y a agobiarme, por lo que hice una mezcla de todo. El caso es que ella no paraba de decir no sé qué sobre el suelo pélvico, pero yo no prestaba atención porque lo que me dolía era la zona lumbar y cervical.

Tuve que esperar a nuestra primera conversación para enterarme de que todo está relacionado y que un suelo pélvico fortalecido trae consigo las siguientes ventajas:

  • Alivio del dolor de espalda.
  • Acaba con la incontinencia urinaria
  • Corrige los prolapsos (caída de órganos intraabdominales). Suele producirse tras el parto y la mayoría de las mujeres podemos confundirlos con un tumor.

Cuando la monitora me contó estos beneficios y, mientras recalcaba el placer sexual que se experimenta si somos usuarias asiduas a las bolas chinas, se me vino a la cabeza esta graciosa canción de Kylie Minogue. De hecho, ya es, oficialmente, mi banda sonora cuando pienso en ellas o me las pongo.

CÓMO PONERSE BOLAS CHINAS

Aunque siempre haya gente que afirme que se introduce las bolas chinas sin preparar previamente la zona (sinceramente, creo que mienten), yo os recomiendo que os estimuléis con lubricante. Por supuesto, antes de metéroslas, es importante que estén limpias y esterilizadas. Esto último, vale con que lo hagáis de vez en cuando hirviéndolas 10 minutos en agua limpia.

Las bolas chinas se introducen como si fueran un tampón y se deja fuera parte del hilillo para así facilitar su extracción. Personalmente, prefiero comenzar tumbada y, después ponerme de pie. Es, en ese momento, cuando se siente que las bolas se van a caer y justo el instante en el que comienzan a hacer su trabajo, vibrar para mantenerse dentro. De esta manera, fortalecen el suelo pélvico.

Normalmente, las primeras veces el tiempo que debes llevarlas puestas no debe exceder de los 15 minutos. Conforme os vayáis familiarizando, se pueden tener durante 20 o, incluso, 30 minutos.

Decid adiós a este gesto gracias a las bolas chinas

Y vosotras ¿qué podéis contarme sobre las bolas chinas?