Las redes sociales son estupendas.¿Qué puedo decir que no se haya dicho ya? Son el paradigma de la globalización, permiten interrelacionarnos con habitantes de todo el globo terráqueo, producen una difusión masiva de información, ayudan a solviantar el estrés de la oficina e incluso favorecen el intercambio de fluidos en algunos casos.
Hasta aquí todo normal. El problema viene cuando pensamos firmemente en las inmensas posibilidades del asunto. Hecha la ley, hecha la trampa.
Contextualizando un poco al lector/a, hace un año que celebro el día de las redes sociales. Es una celebración privada. Un cigarrito con una copa de vino en la bañera llena de burbujas y el propulsor a punto. Ustedes se preguntarán porqué. Yo también.
Hace un año, yo vivía con mi ex. Arquitecto, 32 años, moreno/macho de pelo en pecho,fumador,futbolero y de arraigada ideología politica.Se levantaba los domingos para traerme la prensa, una rosa y…un desayuno continental. No era perfecto, yo tampoco.
El caso es que un domingo cualquiera me despierto antes que él (cosa extraña ya que padezco el síndrome marmota) y me calzo los tenis para sorprenderle-por una vez- con los suplementos. Cuando me dispongo a cerrar todas las puertas a mi paso, descubro el ordenador del despacho encendido.
Sanamente -así fué- me dispongo a apagarlo cuando encuentro su facebook presuntamente abierto, y digo presunto porqué aunque la foto que aparece es la de mi chico, esa cuenta clandestina, no me tiene agregada. En un primer momento saltaron las alarmas hasta que interpreté aquella frase marvillosa del personaje taleguero de Días de fútbol:la luz en mi, la luz en mi…
En una segunda fase me empapé de la información del perfil (soltero, busco mujeres, ligar) con acotaciones tipo me gusta una cena a la luz de las velas acompañada de un buen vino. Volví a meterme en la cama, esperé a que se fuera a por el desayuno, le quité las llaves, hice sus maletas y nunca más volvió a tocar el timbre.
Así que aviso a navegantes chuloputas,infieles,manipuladores,hipócritas
engendros de género alfa: al final te pillan (y te echan). El que avisa no es traidor.
A ti, por darmelo todo, por ser todo
gracias facebook.



Hola Rebecca… ¿realmente crees que la culpa es de facebook?
[...] no hace mucho, el mercado de las nuevas tecnologías estaba claramente masculinizado, hablando por supuesto en términos estéticos. Portátiles negros, [...]