Hace unos días, salí a comer con unas amigas que hacía mucho tiempo que no veía. Como suele ocurrir siempre, terminamos hablando de novios, parejas, maridos… En el grupo sólo estábamos dos chicas solteras, la hermana de una amiga y servidora.

En el transcurso de la conversación y entre chascarrillo y chascarrillo, di a entender a todas que necesitaba una pareja para ser completamente feliz y que me aterraba la idea de envejecer sola. Después de reírse conmigo con las típicas bromas de “¡hala exagerada!”, la cosa se puso algo más seria. La hermana de mi amiga, que es psicóloga y está muy activa en círculos feministas, me habló de la anuptofobia y de su relación con el amor romántico. Sí, habéis leído bien, se refería a mí, ¡a mí! Me dejó muerta y decidí investigar sobre el tema y hablaros de él.

Amor romántico y anuptofobia

Amigas, como toda feminista que se precie lucho contra el amor romántico (o eso creía. Ya sabéis, consejos vendo y para mí no tengo). Lo primero que debe quedar claro es que este tipo de amor no es amor. Es sometimiento, sumisión, control, privación de la libertad y, precisamente, el feminismo aboga por la igualdad en todos los ámbitos de nuestra vida.

El amor romántico es aquel que todo lo puede, el de frases de aspecto inofensivo, pero profundamente dañinas para el subconsciente como “el amor verdadero todo lo aguanta” o “no hay amor verdadero sin sufrimiento”. También, es aquel que nos asigna una única pareja como el verdadero amor (la media naranja). Además, se basa en la entrega absoluta y se identifica con expresiones como “sin ti no soy nada”, o esta que había olvidado: “no se puede ser feliz sin pareja”.

Asimismo, este amor sólo entiende de posesión y tiene asociados pensamientos como “los celos son amor” o “es mío/ía”

¿Vosotras también notáis que, entre otras cosas, según el amor romántico, está justificada la violencia de género? ¿Os parece razonable que vuestra vida no cobre sentido si permanecéis solteras? ¿A que no? Somos igual de válidas tanto solteras como emparejadas y, además, la felicidad nace de una misma.

Esto nos lleva a la anuptofobia, el pánico a quedarse soltera.

¿Cómo vencer la anuptofobia?

Es “fácil”. Sólo tienes que comprender que todos y todas estamos solos. Siempre existirá una parte de vosotras que será sólo vuestra. Sería maravilloso poder penetrar en toda la esencia de una persona, pero no estamos diseñados de esa manera. Por eso, es importante aprender a disfrutar de tus momentos de soledad (del tipo que sean) y convencerte de todo lo que vales. Si encontráis a alguien, bien y si no, también, pero si emparejarte es el único fin de tu vida, sólo conseguirás frustrarte y ser infeliz.

¡Cómo echaba de menos los posts feministas! Espero que toda esta información os ayude a llevar una vida más plena J