Uno de los best-sellers comerciales en materia de género “Ellos vienen de Marte,nosotras de Venus” viene a decir que da igual lo estupendamente enseñadas/formadas que estemos, al final seguirán siendo algo así como el anuncio de Ono (Iba para hombre pero me quedé en mono).
Qué grande, los creativos digo (estoy convencida de que es un equipo formado íntegramente por mujeres), extrayendo la esencia masculina/primate a la perfección. Sé que me gano a pulso la antipatía del género macho en extinción, pero una tiene que tener un posicionamiento claro. O fontanero macizorro o intelectual soporífero.
En fin, es cierto que el feminismo tal y cómo lo conocíamos hasta ahora está en quiebra. No es ningún disparate plantear al hombre como aliado y nunca como enemigo, pero es que luego salimos al mundo real y dan ganas de ponerse a llorar. Casados, con novia formal /informal, amigas con derecho a roce, el caso es que cuando salen y ven un escote bien puesto, ni chica, ni mujer, ni la madre que los parió.
Ese colectivo de manguera sensible que se hacen pasar por honrados y eficientes trabajadores cuenta la historia de siempre. La quiero mucho, llevamos una eternidad juntos pero la actividad sexual ha quedado recluida a una sesión cumplidora reducida a sábados noche (eso cuando no hay obras femeninas). Pobres, realmente les adoptaría a todos. Claro, a mi me dan ganas de escupirles/vomitarles en la cara pero, de algo sirvieron los colegios de pago. Bendita educación.
No soy agresiva (solamente en la cama) pero dan ganas de preguntarle al menda si se ha molestado en estudiar a la mujer, en dedicarle tiempo, porque ellos son de inflamación rápida pero nuestra sexualidad es mucho más compleja. El problema, ya lo digo siempre: ven demasiado porno.
Luego no saben, luego se reproducen como conejos, como androides.
Muchas veces, me planteo que la solución pasa por hacerme lesbiana. Estamos en ello.
Hasta entonces, ¡tenemos otra cita el martes!
Tags: Columna Making Of, columna Rebecca, Rebecca al desnudo, Rebecca.es columna, Rebecca.es Making of


Este discurso se ha quedado ya un poco desfasado, amiga. Ni todas las tías sois pobrecitas sufridoras de los cuernos de sus chicos ni todos los tios somos mangueras flojas que se inflaman con ver una teta y que les basta con un par de sacudidas para satisfacerlos…
Estamos en el 2010 querida. Muchos hombres trabajamos, cuidamos a los niños, cocinamos y recibimos con una sonrisa a nuestra chica cuando llega de salir con sus amigas. En la mayoría de separaciones que he vivido a mi alrededor, la promíscua era ella.
Y por Dios, no me digas que vuestra sexualidad es más compleja. No hay nada más frustrante que estar con una mujer en la cama y que su única “arma” para darte placer sea la estimulación genital directa, sin juegos, ni preludios ni imaginación!
Venga, animemos a cambiar el chip, que tenemos mucho que aprender ambos sexos de nuestro complemento…
Pues yo soy un intelectual macizorro que follo como los ángeles caídos y converso como un Santo Tomás de Aquino puesto de peyote. Conmigo sólo se duermen después del 5º y el 6º y digo esto sin niguna vanidad. Aún, ésta es mi maldición, porque soy mucho más que un trozo de carne jugosa y un prodigio de cerebro. Soy un ser humano con un alma sensible que espera ser amado y respetado por lo menos por un igual del sexo femenino.
Mientras eso no pase, serguiré haciéndome pasar por fontanero en las charlas y por Sófocles en los lupanares.