Lugares prohibidos para ir en pareja

Lugares prohibidos para ir en pareja

Si tienes pareja, estarás de acuerdo conmigo en que es imposible coincidir en los lugares a los que queréis ir. Sí, totalmente imposible. Es más, raro es que ambos coincidáis y, si lo hacéis, seguramente es por contentar a la otra parte (o, en el caso de ellos, porque poco tiempo después nos pedirán algo a cambio)

Y ¿a dónde vamos? Es esta la típica pregunta que siempre aparece en una conversación de pareja y cuya respuesta siempre suele ser “a donde quieras”. Pero ¿hay algún sitio en el mundo vetado para los tortolitos? Pues no, o al menos no tengo constancia de ello. Lo que sí sé es que existen lugares prohibidos para ir en pareja.

El centro comercial, uno de los lugares prohibidos

Un centro comercial puede convertirse en el mismísimo infierno si decides ir acompañada de tu chico. En un principio, parece que es el sitio más adecuado debido a la variedad de cosas con la que cuenta. Sin embargo, si tu idea es comprar ropa o ver la película que te gusta…¡error! Para eso están las amigas. Él se encargará de que acompañarte solo sea algo eventual.

Ir de camping es peor de lo que piensas

La idea de ir de camping es, en un principio, pasar unos días juntos disfrutando de la naturaleza y bla, bla, bla. Pero al final puede acabar en discusiones. 24 horas juntos pueden convertirse en una eternidad. Y un ambiente donde la comodidad no abunda puede hacer que las discusiones pasen a un primer plano. ¿El camping? Sí, también es un plan de amigos.

La fiesta de una amiga

Tu amiga celebra una fiesta y te hace ilusión asistir en compañía al evento aunque tu chico no sea amigo suyo. No parece una mala opción, pero sí lo es. La cara de él te quitará las ganas de pasártelo bien. Notarás su incomodidad y el pensamiento de que eres tú y solo tú la única culpable de que él esté solo y arrinconado. Así que, en este tipo de situaciones, lo mejor es no pedirle que te acompañe.

Estos solo son algunos de los miles de lugares prohibidos para ir en pareja. Ten cuidado, que a veces es mejor elegir bien la compañía que verte obligada a ir siempre de la mano de tu novio. Cada uno tiene su espacio ¡respétalo!

 

Los piropos grotescos: un clásico con el que hay que acabar

Los piropos grotescos: un clásico con el que hay que acabar

No piropea quien quiere, sino quien puede. Esto es un principio básico que hay que seguir y que deberían grabarse a fuego los hombres o tatuárselo en la frente para no olvidarlo en ningún momento.

Pero no es así. A mí, personalmente, me sorprende su atrevimiento. Les cuesta poco soltarnos el clásico “guapa”, “bombón” o “bonita”. El gran problema llega con los piropos grotescos, cuando van más allá e intentan formar frases que consideran románticas (o terriblemente asquerosas) para captar nuestra atención.  Ahí, justo ahí es cuando mi buen humor se esfuma y sé que mi día no va a ir bien.

De cómo te pueden arruinar el día con un piropo grotesco

Pues sí, salgo a la calle por la mañana en estado “motivación máxima” y escucho un “guapa”. Me muestro pasiva y sigo para adelante. Pero cuando escuchas un “tss,tss” y te giras para ver si es a ti a quién llaman… ¡mal! Puedes encontrarte a un hombre diciéndote que se te ha caído algo, miras al suelo, no ves nada y entonces es cuando el sonríe, pone esa ridícula cara de intento de seducción y te dice: “se te ha caído el envoltorio, bombón”. En ese momento es cuando se te eriza el vello por vergüenza ajena y dejas de creer que el hombre pueda seguir evolucionando.

Lo de bombón les encanta, creen que realmente es efectivo. Porque aquello de “¡camina por la sombra para que no te derritas, bombón!” es sobrepasar los límites con creces.

También están los piropos en los que agradecen a nuestras madres el habernos traído el mundo, aquellos en los que nuestros ojos brillan como luceros, en los que se empeñan en ser creativos con juegos de palabras para conseguir nuestros números, los que hacen alusión a nuestras piernas infinitas y en los que se muestran realmente enamorados aunque no nos hayan visto la cara.

¡Abajo el piropo grotesco!

Hay que darle fin a esta práctica. Sobre todo a los piropos que nos producen un asco profundo y para los que hemos creado un mecanismo de defensa que consiste en no escuchar o poner mala cara antes de que se atreva a articular palabra.

Que se enteren ya de que somos mujeres, pero no por ello debemos ser cursis. Para empalagoso ya tenemos el chocolate que, muchas veces, es mejor compañía.

 

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Tener un amigo con derecho a roce

Tener un amigo con derecho a roce

¡Estoy aquí para todo lo que necesites! Es esta la típica frase de amigos que nunca dejaremos de escuchar y que ya ha perdido significado. Pero cuando es la boca de un amigo atractivo la que pronuncia estas palabras, dices: ¿ah sí? ¿para todo, todo?  Y, sin darte cuenta, te encuentras inmersa en una amistad en la que te reclaman un solo derecho: el derecho a roce.
Todo parece genial, maravilloso e interesante. Pero ¡no! La perfección no existe y por eso os voy a contar los pros y los contras que conlleva meterte entre las sábanas de un amigo con derecho a roce.

VENTAJAS

  1. Entre amigos ya hay una confianza. No es necesario comenzar la conquista, ni fingir, ni intentar impresionarle. ¡Está todo hecho!
  2. Ambos queremos lo mismo: noches desenfrenadas de sexo sin tapujos. Sí, así es. Nos saltamos la fase cine, la de salir a tomar algo y la de decirnos mil cursiladas que podrían convertirme en diabética al instante.
  3. Podemos hablar con total sinceridad. Para mí esto es algo clave. Me resulta angustioso tener que dar explicaciones de por qué no quiero seguir con una relación, y además me produce una profunda pereza tener que utilizar el típico “no eres tú, soy yo” cuando realmente lo que pienso es “el problema eres claramente tú, yo no tengo nada que ver”

INCONVENIENTES                                                                                                        

  1. Hasta aquí todo parece un cuento de hadas. Pero todo puede tornarse en infierno si los sentimientos deciden llegar sin avisar a esta relación. Una de las reglas de oro es que no existan, pero a veces se empeñan en fastidiarlo todo y que un día uno de nosotros pronuncie un “te quiero” en vez de un “¿repetimos?”
  2. Coger la insana costumbre de quedarte a dormir en su casa o que él lo haga en lo tuya puede ser un fracaso anunciado porque esto da pie a las caricias, el romantiqueo y el empezar a sentirte mal si te vas sin avisar después de una noche loca.
  3. Y, por último, puedes perder su amistad. Así que lo mejor es esquivar las flechas de Cupido e intentar que ni siquiera te rocen. Un amigo es intocable (bueno, para el sexo es muy tocable) y no hay por qué hacerle daño.

En definitiva, un amigo “especial” puede darte muchas alegrías, pero si todo queda claro desde un primer momento y no traspasáis ningún límite.

Si quieres meterte en materia, no te pierdas la película “Con derecho a roce”.

Foto | Fotolia.com

Tips para tener un armario ordenado

Tips para tener un armario ordenado

Seguro que has pensado más de una vez en cómo organizar tu armario para dejar de ver esos montoncitos de ropa que a mi, personalmente, me sacan de quicio. Por mucho que miro mi closet, nunca estoy conforme con la forma en la que está. ¡Quiero el armario ordenado ya!

Para conseguir mi ansiado objetivo tengo que seguir una serie de tips que hoy quiero compartir contigo.

Un armario ordenado es mi armario deseado

Tenemos un armario y tenemos ropa. Ahora solo nos falta el orden, que es lo más complicado. Así que si tú, al igual que yo, miras lo menos posible tu closet porque te desquicia su organización, solo tienes que ver este vídeo donde te dan una serie de tips que debes seguir.

Y en el momento que consigas que tu ropa esté colocada de la forma adecuada, es muy importante mantenerlo. Como me pasa a mi, a ti también te poseerá esa indecisión y mala leche que aparece cuando todo lo que te pones te queda fatal. Ahí decides llenar de ropa la cama hasta el punto en el que la colcha deja de verse. Es normal, a mi me pasa alguna vez, pero ¡contrólate! Y si no puedes, vuelve a dejar todo tal y como estaba.

¿Un armario ordenado también es un armario deseado por ti?

El escapismo: un juego del que no querrás escapar

El escapismo: un juego del que no querrás escapar

A pesar de que la pereza es algo innato en mí, no soporto quedar con mis amigos y perder una hora en pensar qué es lo que queremos hacer y otra media en ponernos de acuerdo.

Quedar para tomar algo es el clásico plan que nunca falla y en el que “la última y nos vamos” parece ser la frase de obligado uso para todos y cada uno de nosotros. Pero a veces hay que experimentar cosas nuevas y salir un poco de esa rutina que, no por ser de amistad es mejor que la que se crea en una pareja. ¡Ambas son igual de odiosas! y hay que romper con ellas de vez en cuando.

Hoy te quería hablar del escapismo, un juego que desearas que no acabe nunca.

El escapismo, una experiencia inmejorable

Se trata de conseguir con tus amigos escapar de una habitación llena de enigmas y misterios que debeis resolver. Además, hay un tiempo límite para resolverlo todo. Esto fomenta el trabajo en equipo, ya que trabajar en conjunto para conseguir salir de allí es totalmente necesario.

Existen diversas empresas que ofrecen este servicio. La verdad es que los precios son razonables y, al ser grupos grandes, aún más. Las medidas de seguridad son muy buenas, ya que te estarán vigilando continuamente a través de cámaras y podrás estar en contacto con la persona que te vigila.

Al principio puede parecer raro, pero a mi personalmente me ha parecido una experiencia muy divertida. No dudo en que la repetiré pronto. Además, cuando acabéis, podéis celebrarlo yendo a tomar una cervecita. ¿Se te ocurre un plan mejor?

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