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En esta ocasión Greenfield ha optado por adaptar una novela de la escritora Emily Giffin con tintes de déjà vu, pues el argumento ha sido ya bastante tratado en la gran pantalla. Topicazo ¿por qué discuten dos chicas? ¿por qué llegan a odiarse? Sencillo y penoso a la vez: un hombre.

Rachel y Darcy son amigas desde la infancia llevan evolucionando juntas desde sus primeros pasos, sus locuras universitarias y ya en la etapa adulta, Rachel triunfa en su carrera profesional como una abogada de prestigio en un importante bufete neoyorquino, mientras que su gran amiga va a dar el gran salto al altar y se va a casar con su novio de toda la vida Dex.

Rachel está en plena crisis de los treinta, entrar en el club de las treinteañeras en la más agria de las solterías, ¡es duro! ¡Créedme chicas que yo veo que se acercan! Para celebrarlo, en vez de comprarse una tarta de chocolate opta por acostarse con el prometido de su mejor amiga. De ahí, el “Algo prestado”. Y es que Dex, había sido su amor platónico desde tiempos de facultad y la cosa era recíproca, pero nunca se lo confesaron.

¿Qué pesa más, el amor o la amistad?

Se trata de la eterna pregunta entre la féminas, que debido a nuestro pesado legado Disney y carencias afectivas, acabamos anteponiendo el amor a la amistad. La verdad que nunca me he visto en dicha situación, será que mi cerebro está muy atado a los convencionalismos y fidelidades ancestrales pero nunca me he fijado en el novio de una amiga.

No obstante, amo la sinceridad y la valentía por encima de todo. Al fin y al cabo, si somos sinceros con nosotros mismos conseguiremos trasladar esa transparencia a los demás que llegarán a entendernos, ¡prodigios de la empatía! Pues habremos sido valientes al afrontar nuestros sentimientos y consecuentes con lo que realmente queríamos y ante esa honradez incluso la gente afectada que no comparte del todo tu opinión, acabará aceptándola y respetándola. Pues la clave de la felicidad, ¡no es más que eso! Hay que ser francos con uno mismo y si quieres a alguien apostar por ello, con la verdad por delante.

De todas formas, a mí si me pedías algo prestado, ¡que sea la sal, por favor! ¡Que últimamente no ando muy fecunda en amores!

Vosotras ¿qué haríais en la situación de Rachel? Vivir toda tu vida con un vacío frustrante dentro, por miedo a hacer daño a los demás y hacértelo a ti misma, o ser sincera y afrontar la realidad.